Vaya sorpresa que se llevó nuestro fotógrafo, Naím Ágenes, en una de sus visitas por el barrio de Flores. Es sabido que acechan, en distintas partes del Universo, dibujos mal logrados de diferentes personajes de Matt Groening, y hasta es normal encontrarnos frecuentemente frente a Homeros desproporcionados y Barts sin pelos de picos. Lo que Naím no se esperaba, era tal extremismo en el desgano absoluto y en la falta de habilidad del dibujante, simultáneamente. "Afortunadamente siempre llevo una cámara conmigo. No podría estar presentando estas imágenes si no fuera por eso y porque estaba medio borracho, porque sobrio ni se me hubiera ocurrido fijarme en esas pelotudeces."
Aún borracho, Naím nos contó los pormenores de la tragedia y su aterrador desenvolvimiento. Al parecer, él estaba caminando por Alberdi en busca de un lugar para almorzar. El destino quiso que encontrara mucho más que eso.
"Era sencillamente malísimo. Si no fuera porque al lado había un Krusty, jamás hubiera adivinado que se trataba del señor Burns. Claro que eso debió haber sido dibujado por un niño ciego de dos años y epiléptico, mientras estaba teniendo un ataque. Un ataque soviético, probablemente."
Todo indicio de exageración desaparece con sólo ver las imágenes. Aterrados, con miedo y valentía, con adrenalina y muy poco uso de la razón, no tuvimos más alternativa que hacer una investigación al respecto. A continuación, cómo reacciona la ley argentina frente a estos casos.
Al parecer, para una Marge promedio mal dibujada hay una pena que va desde los diez años de cárcel, hasta la prisión perpetua. En cambio, si el personaje es secundario, la pena suele ir desde seis meses a dos años, todos excarcelables. Pero en el caso particular del señor Burns aquí expuesto, se trata de un personaje de protagonismo medio, demasiado expuesto en la vía pública, y para colmo el caso queda agravado por ensañarse demasiado en hacerlo mal. Debido a las circunstancias, aún siendo menor de edad, el responsable deberá tomar un curso intensivo sobre la correcta manera de dibujar señores Burns y luego será inmediatamente trasladado a Texas, donde será ejecutado. Por supuesto, todo este planteo es absurdo, ya que, como todos sabemos, un caso de este alcance ya no sería tratado por las leyes argentinas, sino que iría a
parar lo antes posible a manos del Tribunal de LA HAYA. Tal organización se haría responsable de torturar debidamente al autor del dibujo, con la misma crueldad con la que el inocente personaje fue dibujado, si fuera posible.
Testimonios:
"Qué mente perversa pudo haber ensuciado así a un personaje quizás malo, pero no tan malo como para merecer esto."
"Al principio sentí miedo con sólo verlo... Y cuando me dijeron quién era comencé a gritar."
"¿Eso es un chichón?"
"Yo creo que no es el dibujo el que debería estar detrás de esas rejas"
"A ver, el cuello es gigante, la nariz es satánica, los ojos amorfos, la prolongación de las cejas le rebana su cabeza, y ese pelo... ese pelo es lo peor."
"Se parece más a Bianchi que a Montgomery Burns."
"¿Cuándo el señor Burns usó polera? ¿Me podés explicar?"
"Nunca imaginé que un mismo dibujo tendría tantos dientes en una sola boca."
"¿Acaso el cartel dice 'EXELENTE', sin 'c'?"
"Sí, así parece, evidentemente el autor es todo un maestro en el arte del horror gráfico."
"Lo mejor de ese cartel es que alguien lo haya arrancado, ese señor Burns inspira terror puro."
Seguro que si encomendamos el rol entero del personaje - el Universo no lo permita - al autor de este dibujo, probablemente obtendríamos un señor Burns que recuerda perfectamente el nombre de Homero, que colabora con los pobres y que, por supuesto, tiene varias decenas de dientes.
Los seres humanos han sido causantes de grandes catástrofes a lo largo de la historia:
1942 - Stalingrado
1945 - Hiroshima
2001 - Torres Gemelas
2003 - Irak
2009 - Alberdi y Varela
Sólo queda preguntarnos con temor a qué tendremos que atenernos en los próximos años. O será que todos los males humanos ya han sido causados. 

